De las imperfecciones al acné

La línea que separa las imperfecciones y la tendencia acnéica del acné es muy fina. Los síntomas típicos de piel con impurezas y tendencia acnéica son los poros dilatados, así como zonas que presenten un aspecto grasiento, brillos o irritación.

El acné (acne vulgaris), "el acné vulgar", es una de las enfermedades cutáneas más frecuentes en todo el mundo. Se trata de un tema que preocupa, en mayor o menor medida, a casi todos los adolescentes. No obstante, hay varios factores que pueden inducir la aparición de acné incluso después de la segunda década de vida.

 

Además, la piel con tendencia acnéica presenta comedones, granos (pápulas) y pústulas (ampollas con pus). Éstas suelen aparecer principalmente en el rostro, la espalda y la zona del escote.

Se distinguen los siguientes tipos de acné

  • Acné comedoniano - Se da principalmente en el rostro. El aspecto de la piel presenta espinillas y/o puntos negros (comedones cerrados y abiertos).
  • Acné pápulo-pustuloso - Aparecen pápulas y pústulas.
  • Acné conglobata - Se trata de la forma más grave de acné vulgar. Junto a comedones, pápulas y pústulas, aparecen nódulos dolorosos y abscesos fistulosos que causan lesiones cutáneas y frecuentemente dejan cicatrices permanentes.

El curso del acné puede variar considerablemente

Hay una diferencia amplia entre tener unos pocos comedones y granos y las enfermedades cutáneas graves relacionadas con el acné inflamatorio. En ocasiones, estos procesos pueden incluso causar lesiones que dejan cicatrices permanentes. Por este motivo, debería consultar con su dermatólogo sobre cuál es la mejor manera de tratar el problema de su piel.