Los lípidos epidérmicos

Junto a las células córneas, los lípidos epidérmicos son un componente muy importante en la función de barrera de la piel. Constituyen el cemento, o masilla córnea, entre los “ladrillos”, las células córneas.

Los lípidos cutáneos se sintetizan en células de la epidermis a partir de productos intermedios del metabolismo o de ácidos grasos esenciales, es decir, suministrados desde el exterior. Entre ellos se encuentran además de los mono, di y triglicéridos, el colesterol, las ceramidas y los fosfolípidos (i).

Fotografía por microscopio electrónico de una sección congelada de la capa córnea

  1. Corneocitos
  2. Espacios intercelulares rellenos de lípidos cutáneos

Composición de los lípidos epidérmicos

 

El patrón lipídico de las membranas que se encuentran en la capa córnea difiere del de la epidermis viva, cuyas membranas constan principalmente de fosfolípidos (i). Los fosfolípidos (i) se catalizan durante la diferenciación (cornificación) de los queratinocitos. Por tanto, las ceramidas, el colesterol y los ácidos grasos libres son los elementos predominantes en la capa córnea.

Formación de los lípidos epidérmicos

 

Las sustancias precursoras de los lípidos epidérmicos se producen en el aparato de Golgi de los queratinocitos en la capa espinosa superior. Después son almacenadas en las células en forma de membranas lipídicas dobles dentro de pequeños gránulos microscópicos, unas vacuolas de membrana cerrada conocidas como cuerpos de Odland. En la capa superior del stratum granulosum (capa granular) los cuerpos de Odland expulsan estas membranas lipídicas dobles al espacio intercelular mediante la exocitosis.

 

Durante este proceso de maduración, los glicolípidos, los fosfolípidos (i) y los ésteres de esteroles polares son convertidos por acción de las enzimas en lípidos no polares como las ceramidas y los ácidos grasos libres. En consecuencia, se forma una barrera lipídica córnea semipermeable y funcional, también conocida como barrera de permeabilidad (i) o hidrolipídica.

Consecuencias del daño a la barrera hidrolipídica

 

Si se eliminan las capas superiores de corneocitos, por ejemplo, al retirar un esparadrapo, los lípidos epidérmicos se pierden con ellas. Como consecuencia, el agua, las sustancias químicas y los microorganismos patógenos pueden penetrar hacia las capas más profundas de la piel. Además, aumenta la pérdida de agua de esas capas, lo que lleva a un aumento la pérdida de agua transepidérmica (i) (TEWL).

Factores que influyen en el mecanismo de regeneración

 

La activación del sistema de regeneración de la barrera de la piel depende de varios factores. Por tanto, el aumento en la síntesis de colesterol, ácidos grasos y esfingolípidos lleva a la restauración de la función de barrera. Sin embargo, se ha demostrado que después de un daño extensivo en la capa córnea, por ejemplo, causado por stripping o el uso de acetona, la barrera natural de la capa córnea tan sólo puede restaurarse mediante la acidificación de la superficie cutánea. Un medio neutro o alcalino retrasa claramente el proceso de regeneración.