Protección solar en procesos dermatológicos
La radiación UV puede causar o agravar una serie de trastornos cutáneos.
Enfermedades cutáneas causadas o agravadas por la radiación UV
El lupus eritematoso, una enfermedad autoinmune que va acompañada de erupciones escamosas en ambas mejillas y el puente de la nariz, puede ser agravado por la radiación UVB y/o UVA. En estos casos, se deben utilizar protectores solares un factor de protección elevado para proteger la piel, especialmente en el rostro.
En el xeroderma pigmentoso, una enfermedad hereditaria, el mecanismo de reparación oscuro es defectuoso, por lo que cualquier daño al ADN inducido por la radiación UVB persiste sin repararse. Como consecuencia, se desarrollan lesiones precancerosas en zonas de piel expuestas al sol, incluso entre los jóvenes, así como carcinomas y melanomas. En estos casos se recomienda evitar completamente la radiación UV y utilizar siempre protectores solares.
El herpes simple recidivante es una enfermedad vírica, recurrente, pantrófica o neurotrófica pruriginosa, que produce sensación de tirantez y agrupaciones de nódulos costrosos que suelen aparecer en el rostro (labios, nariz) y que en ocasiones son dolorosos y van acompañados por hipertrofia de las glándulas (i) linfáticas regionales. Antes de la exposición al sol, se debe aplicar un producto o un lápiz protector con un factor de protección solar elevado.
La rosácea es una enfermedad que se da en personas con una alta sensibilidad a agentes nocivos externos y que se manifiesta en forma de exantema facial. El primer estadio de la enfermedad también es conocido como cuperosis. Se debe evitar cualquier efecto desencadenante, sobre todo la radiación UV. Para proteger la piel frente a la luz solar, los pacientes deben utilizar un protector solar a diario con un factor de protección solar elevado, especialmente para piel facial sensible.
El albinismo es la ausencia congénita del pigmento de la melanina, que afecta a todo el organismo o a partes del mismo. Aunque los melanocitos están presentes, la enzima responsable de la formación de melanina no funciona correctamente. Estos pacientes deben utilizar un protector solar con un factor de protección elevado y resistente al agua.
Los pacientes con vitíligo muestran zonas despigmentadas, delimitadas y simétricas, en ambos lados del cuerpo. También pueden verse afectadas zonas de la piel protegidas de la luz solar, como las axilas y la región genital. En estas zonas, la formación de melanina no es posible y sólo se produce un engrosamiento de la capa córnea. Debido a la capacidad reducida de los mecanismos protectores propios de la piel, las zonas afectadas deben ser también protegidas con productos de protección solar con un factor de protección elevado.

- 1. Capa córnea 2. Epidermis 3. Capa basal 4. Dermis
La radiación UV induce lesiones celulares en diferentes capas celulares, especialmente en personas con trastornos de pigmentación.
Los pacientes con historia de neoplasias cutáneas inducidas por la radiación UV presentan un mayor riesgo de desarrollar cáncer de piel y por tanto, deben protegerse frente a cualquier tipo de radiación UV. Para ello, se necesitan protectores solares medicinales con un factor de protección elevado y acción reengrasante.






