Fotoprotección para pieles propensas a alergias
Alergias solares - erupciones asociadas a la luz solar
Cuando la exposición al sol produce alteraciones cutáneas, por ejemplo en forma de nódulos, ampollas o placas pruriginosas, el profano suele hablar de alergias solares. Sin embargo, para los dermatólogos, tras estos autodiagnósticos existen múltiples alteraciones y/o enfermedades cutáneas fotodependientes, cuya distinción es sumamente difícil.
Las siguientes reacciones cutáneas inducidas por la radiación UV suelen ir casi siempre acompañadas por picores y/o nódulos, ampollas o placas pruriginosas:

Enfermedades de la piel inducidas por la radiación UV
Fotodermatosis polimorfa (PLE)
La fotodermatosis polimorfa (PLE) constituye la más común de las enfermedades cutáneas inducidas por la luz solar. Afecta a hasta un 20% de la población, en particular a mujeres muy jóvenes. Existen diversas variantes morfológicas de la PLE. Es especialmente importante que el diagnóstico se realice por un dermatólogo, ya que la detección de la PLE requiere una amplia experiencia y hay que excluir otras enfermedades cutáneas.
La patogenia de la PLE es objeto de numerosas investigaciones. Parece involucrar un tipo de reacción inmunitaria retardada, desencadenada por la radiación UV: en el 75% de los casos ésta se debe a la radiación UVA, en el 10% a la radiación UVB exclusivamente y en el resto, a la sensibilidad a todas las regiones del espectro radiante.
Radicales libres como desencadenantes de la PLE
El estrés oxidativo debido a la formación de radicales libres (i) inducidos por la radiación UV, puede producir lesiones celulares y las subsiguientes reacciones inflamatorias, así como los diversos síntomas de la PLE.
La detección de la formación de radicales libres (i) es posible gracias a un método especial, denominado técnica de la quimioluminiscencia (emisión ultra débil de fotones o UPE, por sus siglas en inglés), ya que su actividad destructora se asocia con la liberación de fotones (cuantos de luz). Mediante este método, se irradian con UVA unas zonas cutáneas definidas y se mide la intensidad y declinación de los fotones emitidos por segundo. El resultado de la medición por quimioluminiscencia sirve de parámetro del estado oxidativo de la piel. Si tras la aplicación de un producto eficaz, el número de fotones medidos es menor, esto indica que el producto tiene un efecto antioxidante.

- Fotodermatosis polimorfa (PLE)
Acné estival
El acné estival no se debe solamente a la radiación UV, sino que aparece como resultado de la interacción de ciertos ingredientes encontrados en productos cosméticos o de protección solar, tales como los emulgentes, con los rayos UVA (i). Las personas más afectadas son las mujeres de mediana edad con historia de acné puberal. El diagnóstico diferencial presenta problemas, dado que los síntomas clínicos son similares a aquellos de la PLE.
Un estudio clínico ha demostrado que, como profilaxis, las personas con síntomas de PLE o acné estival deberían utilizar protectores solares sin emulgentes, que contengan un complejo antioxidante de alfa-glucosilrutina y vitamina E que forman y mantienen un depósito protector eficaz.

- Acné estival
Fotorreacciones desencadenadas por sustancias de administración sistémica o tópica
La fotoalergia es una reacción inflamatoria retardada, similar a la dermatitis de contacto, inducida por la acción de la radiación UV tras la sensibilización con ciertas sustancias. Estas reacciones cutáneas se manifiestan en forma de nódulos pruriginosos en zonas expuestas a la luz solar. Los fotoalérgenos pueden ser ciertos medicamentos como antihipertensivos, diuréticos, neurolépticos, antidepresivos, tetraciclinas y sulfonamidas, aunque también puede tratarse de sustancias que se apliquen tópicamente, como los perfumes.
Se recomienda el uso de productos de protección solar sin perfume ni emulgentes, como por ejemplo, productos con base de gel hidrodispersor y con factor de protección elevado.
Para evitar las reacciones alérgicas causadas por la intolerancia a filtros UV químicos, se recomienda el uso de protectores solares con micropigmentos, los cuales protegen de forma eficaz la piel especialmente fotosensible de las quemaduras solares y las reacciones cutáneas inducidas por la luz del sol. La mayor parte de la radiación UV se refleja de la superficie de la piel.

Los micropigmentos minerales ultra finos y especialmente seguros cubren la piel como una película protectora. Los micropigmentos reflejan tanto los rayos UVA (i) como los UVB directamente de la superficie de la piel.
Fotorreacciones persistentes
Tras una reacción fotoalérgica, parece que algunos pacientes desarrollan una fotorreacción persistente. Esto significa que a pesar de la eliminación de las sustancias que desencadenen la fotoalergia en una persona determinada, las reacciones inflamatorias siempre reaparecen tras la exposición al sol. El espectro de longitudes de onda que desencadenan la reacción se amplía constantemente, e incluso la luz visible, puede causar reacciones inflamatorias. Estos pacientes necesitan un filtro solar de amplio espectro para prevenir las fotorreacciones.






