El sistema inmunitario de la piel

La piel es el órgano de mayor superficie de nuestro cuerpo. Las células de Langerhans que se encuentran en las capas epidérmicas más profundas, contienen células especializadas y competentes inmunológicamente. Las células de Langerhans desempeñan un papel esencial en el sistema inmunitario de la piel y su función está estrechamente relacionada con el sistema de defensa de todo el cuerpo.


El sistema de defensa propio de la piel frente a los microorganismos comienza directamente en la superficie cutánea. Los ácidos grasos especiales procedentes de las glándulas (i) sebáceas así como las secreciones de ciertas bacterias pertenecientes a la flora cutánea fisiológica inhiben el crecimiento de hongos y bacterias. Determinadas enzimas presentes en el sudor (lisoenzimas) pueden desintegrar las paredes celulares de las bacterias invasoras. En caso de que un cuerpo extraño traspase esta primera línea de defensa, por ejemplo, debido a una lesión cutánea, el sistema inmunitario de la piel reacciona. Un gran número de células participan en la defensa frente a cuerpos extraños. Entre estas células podemos encontrar las células de Langerhans, las cuales pertenecen exclusivamente al sistema inmunitario de la piel.

Origen y fisiología de las células de Langerhans

 

Las células dendríticas de Langerhans proceden de la médula ósea. Migran hacia la epidermis donde forman una red dispuesta en forma regular, alcanzando así una densidad de unas 700 a 800 células por milímetro cuadrado.


Constituyen células centinelas periféricas del sistema inmunitario y pertenecen junto a los macrófagos (i) y los granulocitos, a la serie granulocítica.


Los gránulos de Langerhans, unos orgánulos intracelulares característicos del citoplasma, en forma de raquetas de tenis, son fácilmente reconocibles a través de un microscopio electrónico. Desempeñan un papel importante en los procesos de endocitosis mediada por receptores.

Funciones de las células de Langerhans

 

 

Las células de Langerhans están especializadas en activar los linfocitos T colaboradores (i) inactivos con el fin de provocar una respuesta inmunitaria primaria. Por tanto, desempeñan un papel importante en el caso de alergias de contacto, rechazo de injertos cutáneos y otros procesos inmunitarios de la piel.


Tras el contacto con los antígenos correspondientes (virus, alérgenos de contacto, injertos cutáneos), las células de Langerhans abandonan la epidermis y alcanzan los ganglios linfáticos a través del sistema linfático. En el camino, se someten al proceso de maduración que conduce a la presentación del antígeno en la superficie celular. Las células migradas son sustituidas por el número correspondiente de células de Langerhans nuevas en la médula ósea.


En los ganglios linfáticos, las células de Langerhans maduras activan los linfocitos T colaboradores (i) que poseen en su superficie los correspondientes receptores específicos para los antígenos. De esta forma se inicia la respuesta del sistema inmunitario.

Factores exógenos del sistema inmunitario de la piel

 

Los factores que influyen en la actividad de las células de Langerhans en la epidermis incluyen entre otros:

 

  • Los mensajeros celulares (citoquinas) como la interleuquina-10
  • La radiación UV
  • La fotoquimioterapia
  • Los medicamentos inmunosupresores (por ej.: corticoesteroides)

 

Se ha observado que tras una exposición intensa a radiación UV, las células de Langerhans repliegan sus apéndices dendríticos y abandonan la epidermis. Además, la interleuquina-10 (IL-10), que se libera en las células cutáneas por la radiación UV, merma las funciones del sistema inmunitario en su conjunto, incluso en las zonas que no han sido radiadas. Esto crea zonas inmunosuprimidas en la piel que, por otro lado, dan la oportunidad a las células cutáneas dañadas por la radiación UV de reparar sus daños y no ser eliminadas por una respuesta inmunitaria precoz.

Células epidérmicas de Langerhans
Distribución de las células epidérmicas de Langerhans (puntos oscuros) en una biopsia de ampolla por succión.
Reducción del número de células epidérmicas de Langerhans (puntos oscuros) en una biopsia de ampolla por succión, dos días después de la exposición a luz artificial.