Las necesidades especiales de los pies
Los pies son las partes de nuestro cuerpo que trabajan más duro. A lo largo de nuestras vidas, nos transportan a una distancia de 100.000 km aproximadamente. Aguantan tres veces nuestro peso total con cada paso que damos, pero a cambio reciben muy poca atención y cuidados.
Un complejo sistema compuesto de 26 huesos (un cuarto de todos los huesos del cuerpo humano se encuentran en los pies), 107 tendones y 19 músculos nos ayuda a andar erguidos.
La piel en la suela de los pies contiene alrededor de 370 glándulas (i) sudoríparas por centímetro cuadrado y emite la mayor cantidad de sudor de todo el cuerpo humano.
Muchas personas sufren con frecuencia de hinchazón y dolor en los pies con puntos de presión, durezas y callosidades, así como de una sensación de pies cansados y pesados. A veces nuestros pies desarrollan deformidades. Nuestros pies están cada vez más expuestos a agresiones dañinas. Los zapatos estrechos o de tacón alto son una de las causas por la que las mujeres tienden a presentar 20 veces más problemas en los pies que los hombres.
Existen varios factores que pueden dar lugar a este tipo de problemas, como por ejemplo andar o estar de pie durante mucho rato, llevar zapatos incómodos (muy estrechos, tacón muy alto, tacones desgastados en diferentes medidas, etc.), tener sobrepeso, sufrir de enfermedades venosas (por ej. varices) o de problemas circulatorios (por ej. en el caso de diabetes).

- Úlcera crural venosa
Durezas y callosidades
El 70% de todos los problemas de los pies, incluida la formación de durezas y callosidades en puntos sometidos a una presión excesiva, se deben al uso de zapatos inadecuados. Las callosidades, y en concreto los callos, son engrosamientos cónicos de la capa córnea que se desarrollan hacia el interior. La presión que ejercen en los huesos subyacentes produce a menudo mucho dolor. Se dan principalmente en los dedos o por encima de sus articulaciones, especialmente en los puntos donde los zapatos ejercen más presión. Los pacientes diabéticos o con problemas circulatorios suelen verse afectados por ellos con frecuencia. Utilizar anillos protectores o cojinetes que reducen la presión, cremas suavizantes y evitar los zapatos que le aprieten pueden ayudar a reducir los callos y las durezas. Para los diabéticos es especialmente importante comprobar con mucha frecuencia sus pies, tratarlos y cuidarlos con productos adecuados como profilaxis frente a cualquier lesión cutánea.
¿Qué productos recomienda Eucerin para problemas de presión, sequedad y callosidades?
Eucerin® Repair crema de pies, proporciona una hidratación duradera durante 24 horas. Además, contiene una combinación especial de lípidos necesarios y glicerina que refuerza la función de barrera de la piel, reduce la presión y las callosidades e hidrata incluso la piel extremadamente seca, dejándola suave, tersa y elástica.
Esta crema de textura rica se ha desarrollado en colaboración con dermatólogos y endocrinólogos y ofrece excelentes resultados en casos de pie diabético. No contiene perfume ni colorantes.




