Diabetes

Esta enfermedad sistémica suele ir acompañada de afecciones de la piel. Además de un riesgo elevado de infecciones, normalmente, los pacientes sufren de piel seca. En concreto, la piel de los pies puede ser áspera, rugosa y escamosa, lo que da lugar a la formación de grietas que constituyen un punto de entrada para bacterias. Como consecuencia, pueden aparecer infecciones.

 

Para evitar este tipo de complicaciones, es necesario aplicar productos para el cuidado de la piel de manera constante. La cremas y lociones que contienen urea (i) y ácido láctico pueden contrarrestar la falta de factores naturales de hidratación (i) y ayudar a reforzar la función de barrera de la piel.

 

¡Atención! La aparición de grietas, el picor, la humedad en los espacios entre los dedos de los pies o la descamación en la planta de los pies pueden ser el primer signo de una infección fúngica. En este caso, debería consultar con su dermatólogo.