Jabones, syndets y tensioactivos
El jabón es el producto más antiguo para la limpieza de la piel. Los primeros testimonios se encuentran en tablas de arcilla sumerias que datan del 2500 a.C., halladas entre los ríos Tigris y Éufrates, que documentan el uso temprano del jabón. Hoy en día, los detergentes sintéticos, conocidos como syndets, se usan cada vez más para la higiene cosmética de la piel.

Representación esquemática de los tensioactivos
1 Parte hidrófila
2 Parte lipófila (hidrófoba)
Jabones, syndets y tensioactivos
Jabón
El jabón es, hasta hoy, el resultado de la transformación química de grasas naturales y lejías alcalinas. Sin embargo, el uso de jabones presenta los siguientes inconvenientes, especialmente para pieles sensibles:
- Formación de jabones calcáreos y pérdida de las propiedades de los tensioactivos cuando se utiliza con aguas duras. Las sales calcáreas que se depositan sobre la piel influyen en su hidratación, por lo que la piel se vuelve más áspera
- Acción alcalinizante: a través de la hidrólisis, los jabones generan hidroxi-iones en soluciones acuosas alcalinas que pueden provocar irritaciones y llevar a la aparición de eccemas alcalinos, especialmente en la piel alterada.
El desarrollo de los syndets
Estos inconvenientes de los jabones propulsaron la investigación científica sobre nuevas sustancias para la higiene corporal. Como resultado, comenzó a finales de los años cincuenta la era de los detergentes sintéticos, los syndets, con claras ventajas frente a los jabones alcalinos:
- No producen efectos alcalinizantes, ya que el valor del pH se puede ajustar el nivel fisiológico del 5,5.
- Por tanto, están también indicados para pieles con una capacidad de neutralización alcalina reducida.
- Ausencia de formación de jabones calcáreos insolubles.
- Menos irritantes para la capa córnea.
Desde su desarrollo, los syndets, tanto en forma sólida como líquida, han conseguido ocupar un lugar estable entre los productos de la higiene cutánea, especialmente para la piel alterada.
Los tensioactivos como sustancias limpiadoras activas
Los tensioactivos son moléculas que están compuestas por una parte altamente soluble en agua (hidrófila), la cabeza, y una parte soluble en grasa (lipófila), el segmento de cadena larga. Los tensioactivos se concentran normalmente en las zonas de contacto, con la parte hidrófila orientada hacia la fase acuosa y la parte lipófila orientada hacia la fase oleosa (p. ej. suciedad lipófila).
La importancia de los componentes tensioactivos
Los diversos tensioactivos poseen propiedades específicas, como, por ejemplo, la capacidad de formar espuma (tensioactivos aniónicos) o de perfumar dejando una sensación agradable en la piel (tensioactivos anfóteros). Por tanto, la mayoría de los productos de higiene corporal suelen contener una mezcla de tensioactivos.






